Hugo Francisco Rivella, MUJERES, LA ETERNIDAD
Mujeres en donde la eternidad es un pañuelo. Locas. Invencibles Locas de la Plaza de Mayo. La ronda ya no es el obelisco, es el mundo, porque el mundo gira como un gran remolino, y cuando gira, ay, gira la vida. porque giran los peces y giran los helechos y giran los fantasmas y gira la palabra. Aquellos pasos tímidos. Esta victoria. ¿En qué lugar del corazón de Dios tiembla el Cachorro Menéndez o se arrodilla Astiz con su vergüenza rubia? Desde aquella mentira a esta verdad. Mujeres -“Apártense, paso, paso, paso al General Díaz- decía el General Díaz delante de la manifestación que le cortaba el paso. Lucía Belén Gutierrez de Mendoza, frente a las 300 mujeres anarquistas Las Hijas de Anahuac, le dice al generaL: -Buscamos un patriota para que de respuestas a tanta muerte y a tanto desamparo, que no sea corrupto, ni cobarde y que nos sintamos cobijadas bajo el amparo de la ley y no sojuzgadas por los fusiles y por la tortura; Lucía Belén Gutierrez de Mendoza, mirándolo a los ojos, continúa : -Retírese usted señor- general-ceda el paso que con nosotros va la Patria. Y allí va el general humillado con su uniforme de guerrero torpe camino de Sonora, camino de la sombra, mientras Lucía Belén Gutierrez de Mendoza se besa con la vida. Mujeres “Tengo a casi todo el mundo contra mío. Los hombres, porque pido la emancipación de la mujer, y los poderosos porque pido la emancipación de los hombres” Flora Celestine Tristán no va sola por las calles de París. Mucho antes que Marx, luchaba por un frente de obreros y la mujer en él, al lado de los hombres. Con los hombres. Flora Tristán me mira con los ojos mojados y se apiada de mí. De este esqueleto. De este hombre que ignora lo que ocurre en la piel de los sapos. Que se ha puesto anteojeras para no espantarse del abismo. Mujeres. Arrojaron su cadáver al río. Los peces la llevaron mar adentro. Cuentan que los caballitos de mar la subieron a grupas, mientras pájaros marinos le tejían con el pico una cabellera de conchas y de perlas. Rosa de Luxemburgo se niega a huir del país y cae asesinada junto con otros activistas. Atreverse a pensar no es sólo la posibilidad de reflexionar sobre las cosas, lo peor de pensar, es que el que piensa puede volar y volar es tocar la libertad. Mujeres “Por que vi que la mujer no era tenida en cuenta, ni en lo material ni en lo espiritual y porque advertí que la mujer era una reserva moral y espiritual, me puse al lado de todas las mujeres del país, no sólo por nuestra reivindicación, sino por la de nuestros hijos y de nuestros hombres” Antes de morir. Pequeña y consumida como una llama obscura, con los ojos hundidos en su gente Eva Perón resistía en Villa Manuelita cuando los fogonazos de la Revolución Libertadora la perseguían con su odio sin fronteras. Mujeres. El Ejército de los Estados Unidos ha bombardeado Afganistán. Los talibanes cayeron y el gobierno ha cambiado de signo, pero nosotras las mujeres, escudo y botín del imperio, seguimos perseguidas. Todavía nos persiguen, nos palpan la ternura, nos roen el sexo los soldados con ropa de fajina. Antes nos flagelaban.y ahora nos violan. La calle es insegura. El barrio es inseguro. Es inseguro el mundo bajo balas silbando y perforando el cielo como un techo de lana. Mujeres. Las Mujeres de Negro escapan del paisaje. América Latina vuelve a besar los días, y en ella la memoria. “El tesoro más grande que tengo en la vida es la capacidad de soñar. En los momentos más difíciles, más complejos, he sido capaz de soñar con momentos más hermosos” Rigoberta Menchú, mujer maya – quiché, en tu lengua todavía los pueblos develan su misterio y se agazapa para saltar de pronto hacia el futuro. Mujeres. Mujeres cotidianas. Mujeres que despiertan al lado de nosotros y entre sus manos vuela toda la fantasía. Mujer que en el poema me mira y se deshila como un tejido su cuerpo de secretos Mujer que entre mis dedos se parece al aleteo del pájaro en la rama Mujeres que destierran el cansancio para que el niño corra por su infancia lo mismo que si fuera un astronauta. Mujeres en los cortes de rutas con los puños alzados. Mujeres en las fábricas Mujeres en los trenes que vienen del pasado. Mujeres en la lluvia que me moja. Mujeres en las luchas campesinas Mujeres en el mar y en la palabra abriéndose a la vida. Mujeres que en la rosa como un ángel se han dejado caer en mi costado.
Texto del libro La Palabra y los Días de Hugo Francisco Rivella, para Los Ocultados
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Por lobogabriel - 9 de Mayo, 2009, 7:34, Categoría: lecturas
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